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viernes, 2 de octubre de 2009

CALMA


No se vosotros, queridos canes, pero las féminas gatunas tenemos una instinto de reconocimiento de género absolutamente corporativista en los malos momentos-en los buenos, lo mismo nos da por sacar escobas y uñas-.
Cuando una de nosotras lo pasa mal por algo-especialmente si es por nuestros hombres-, siempre encuentra varios lomos mullidos donde ronronear las penas.
Se, porque lo se, que esto os pone nerviosos, que os entra el tembleque de patas, y que acabáis imaginando conjuras innombrables en vuestra contra. Os equivocáis.
Lo más habitual es que todo acabe en una orgía de chocolate en todas sus variantes, y en unos cuantos consejos sensatos disfrazados de risas. Entre croissant y croissant, bocado va, bocado viene, siempre se deslizan palabras que calman, puntos de vista alternativos, y alguna maldad sin malicia que nos hace reír a carcajadas de nosotras mismas.
Al final tenéis razón, se nos queda la conciencia negra. Pero negra de chocolate puro, y del temor a la sentencia de su Señoría la Báscula.
Hoy, una de mis gatas juraba por sus siete vidas que nada le alegraría el día. Menos mal que no apostó.
Tengo la panza llena, miau.

sábado, 9 de mayo de 2009

Aullas...maullas...

Hoy discutía con Cándido-para variar-, sobre el comportamiento de las mujeres y de los hombre cuando salen de fiesta. Comentábamos cómo han cambiado las cosas-ay perrito, nos hacemos viejos (tú más)-, de la poca clase que en general, se respira en esos acercamientos entre las dos especies.
Y no es que eche de menos la rigidez de los roles, pero reconozco que hay ciertas cosas que me desagradan.
Cándido criticaba las despedidas de soltera; ese tropel de gatas desatadas, capaces de asustar hasta a las mismas fuerzas del orden. Yo le decía, que esa misma actitud de al ataque, la venimos sufriendo sistemáticamente las mujeres, con o sin despedida mediante.
Yo opino que todo es una cuestión de respeto. Hemos perdido ese valor, como muchos otros. No importa quién entre a quién. Si a una mujer le atrae un hombre, me parece absolutamente normal que sea ella quien tome la iniciativa o viceversa. Tampoco cuestiono la promiscuidad, cada cual es muy libre y me parece perfecto. Lo que no entenderé jamás es esa falta de criterio, el sí porque sí, el aquí te pillo porque toca, porque es sábado sabadete y porque así valgo más frente a mis amigas o mis colegas. La falta de formas, la vacuidad, el chabacanismo, ese me da igual lo que tengo en frente me asquea.
Supongo que es una opción personal, pero no dejo de pensar que todo esto simplemente traduce soledad. Una soledad disimulada bajo Relaciones Express. Los jóvenes aplacan sus hormonas, los maduros camuflan frustración con maquillaje de modernismo y pretenden vivir de nuevo esa juventud que se les escapa.
Y yo, desde mi tejado, pienso que descubrir a una persona es explorar un universo, y que con toda esa interacción soluble como el café instantáneo, apenas se roza la superficie. Una lástima tanta estrella fugaz-gatas o perros- perdidas en el cielo.

Miau

Ya, ya me lo digo yo...Bruja!!